6 abril, 2014


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Organizar grandes torneos mejora la imagen de los clubs.

Hubo un tiempo en el que el número de clubs de pádel y de pistas construidas era tan reducido que los jugadores tenían poca elección a la hora de decidir dónde jugar. Ciertamente el número de practicantes era mucho menor pero al ser tan reducido el número de pistas, esos pocos practicantes se conformaban con lo que había. Era habitual jugar en pistas con dimensiones no reglamentarias, con cantos o picos de grandes dimensiones y además no siendo los 4 picos de igual tamaño. O tener que jugar en tenis quick o cemento a pesar del desgaste que producía en las articulaciones. Pero no importaba, o en todo caso aunque importase no solía haber demasiadas alternativas.

Durante muchos años se mantuvo esa dinámica de ser el jugador el que tenía que acostumbrarse a la poca oferta existente. Pero todo empezó cambiar hace unos pocos años con el inicio del despegue del pádel en España. Poco a poco se inició la competencia entre clubspero de manera muy tímida en un principio. La oferta de pistas creció mucho pero más aún el número de jugadores. Así pues la competencia quedó reducida en esa fase al número de pistas ofertadas. El problema para el jugador era encontrar pista, fuera como fuera la instalación y al precio que fuera.

El número de instalaciones dedicadas al pádel, bien sean de manera exclusiva o como una sección más en clubs preexistentes, ha seguido creciendo a la par que el número de jugadores. Pero en muchas partes del territorio estamos entrando en una tercera fase: la saturación del número de clubs y de pistas está empezando a producirse y se acentuará con toda seguridad en los próximos años. Los jugadores ahora ya pueden elegir puesto que encontrar pista ya no es misión imposible.

Cómo reaccionan los clubs ante esta nueva situación. La mayoría de ellos empiezan a entender que se está abriendo una nueva etapa, pero pocos todavía la notan de manera significativa. Los pioneros, sin embargo, creo que están actuando básicamente como deben hacerlo: mejorando el servicio y reduciendo precios. La mejora del servicio pasa por un mejor trato al cliente, unas mejores instalaciones (mejores pistas, más distancia entre ellas, césped más nuevos y cuidados, mejor iluminación, mejora en los vestuarios, nuevas instalaciones que completen la oferta…). Pero también mejora en la escuela, contratando mejores profesionales y/o mejorando la competencia de los actuales. O la fidelización del cliente con productos como las competiciones por equipos defendiendo al club, encuentros amistosos contra clubs u organización de torneos de prestigio que den notoriedad al club (normalmente federados)…

Nada nuevo bajo el sol, simplemente este mercado, al igual que el resto de empresas dedicadas al pádel, poco a poco se irá normalizando y la gente elegirá a los mejores, a aquellos que ofrezcan más por menos.

Javier Casadesús

http://padel.sport.es

El futuro de los clubs de pádel